Hamartía, pecado en griego, denota el fallo del ser humano. El ser humano no alncanza su meta. Vive sin valorarse debidamente a sí mismo. Esá ciego para el verdadero camino que conduce a la vida. (...) La palabra alemana Sünde ("pecado") procede de raíces que significan "apartar", "separar", "cortar", "etraer para sí". Jürgen erbick dice que el pecado es la "absolutización de la perspectiva propia". Y describe el pecado como "la tendencia, vivida de manera cada vez de manera más irreflexiva, a extraer algo para sí sin tener demasiado en cuenta las circunstancias concurrentes, con menosprecio de los efectos secundarios que pued tener para los demás y lo demás, y a pasar alegremente por alto la responsabilidad por todo cuanto siga ocasionando esa intervención" . (...)
Uno se divierte y de esta manera "pasar alegremente por alto lo que se quita y se niega a aquellas personas con las que uno se divierte".
Uno extrae para sí los aspectos hermosos de la ida y deja de lado el sufrimiento. Se descarga éste sobre otros o se deja de prestar atención a quienes sufren.
Culpa
Quien se siente culpable difícilmente puede aceptarse a sí mismo. Y tiene la impresión de que no puede eigir nada para sí a la colectivización humana. Tiene la sensación de que los demás lo rechazarían en cuanto supieran el tipo de pensamientos y fantasías que hay en él o las maldades que ha comentido.
Paul Tillich entiende la culpa como la incapacidad de aceptarse a sí mismo. Y la redención es para él la aceptación de lo inaceptable.
Anselm Grün La redención / el significado de nuestra vida, pág. 18 - 19.