martes, 3 de abril de 2012

El Espíritu

El Espíritu Santo o tercera persona de la Divinidad es Dios. Su presencia se da por entendida en estos momentos, tras la aparición del Hijo. 
Este Espíritu guía a la Iglesia católica, y específicamente cuando se dan los dogmas y se canonizan santos. Es inspiración del Espíritu y en ello se queda el razonamiento por el cual los libros sagrados son los que son, los modelos de doctrina son los que son, y un largo etcétera... es palabra del espíritu.
El Espíritu Santo habla o al menos da ciertos criterios para expresar qué es la Divinidad o dar una serie de modelos de vida cristianos.

También se dice que no toda la Iglesia agota el Espíritu Santo sino que también actúa en el mundo, fuera de la misma Iglesia.

En algunos casos, la misma iglesia reconoce sus errores en la historia por no haber seguido el ejemplo cristiano. Es decir, en la Iglesia puede darse el error. Pero es la misma iglesia quien lo sanciona y declara. No creo que se haya dado la retirada de un santo de la santoral por haberse probado "falsa" su canonización. 

La religión sólo se prueba en razón de su fe, de la certeza que cada uno experimenta en relación a esa figura divina. Y ésta aparece en forma de "Espíritu".

Todo ello me deja en la simple observación de que la religión cristiana sólo puede vivirse. No sé si se puede transmitir, ni por palabra ni por deducción. La única forma de cristianizar es mostrar una vivencia en acción, la mostración de algún santo en sí mismo y que sea capaz de vivir a ese nivel de exigencia.

Crear lugares de experiencia de Dios. Todo el resto me parece vano, o lo que es lo mismo, dar suficiente poder a las palabras para describir a Dios, cuando sencillamente puede sólo indicar o balbucear porque el referente las anula.